Margarita Stolbizer

martes, marzo 6

“Kirchner cuestiona a los radicales pero quiere sumarlos a su proyecto”

Reportaje publicado en el Diario de la República de San Luis.

La secretaria general de la UCR critica la forma de hacer política del Presidente. Pero también a algunos de sus correligionarios: “No pueden ir por ahí diciendo que no tenemos candidato”.


Quienes la conocen aseguran que mantiene la fidelidad a la UCR con el mismo ímpetu que tenía a sus 18 años, cuando comenzó a militar. Margarita Stolbizer, abogada nacida en Morón en 1955, como diría Discépolo en “Uno”, “lucha y se desangra por la fe que la empecina”â en la recuperación del protagonismo perdido por el radicalismo.
Es la número 2 en la estructura del Comité Nacional y cabeza visible de quienes no comulgan con la idea de acompañar a Roberto Lavagna o a Néstor Kirchner, al menos hasta no definir candidatos propios. Destaca: “Yo no estoy en contra de buscar una coalición política, pero lo que no se puede es ir diciendo que no tenemos candidato”.
Su trampolín político fue la inesperada performance en la elección de 2003, cuando como candidata a gobernadora en territorio bonaerense cosechó medio millón de votos, el 11%, algo así como la resucitación del radicalismo luego del naufragio en que lo había dejado De la Rúa.
Está casada, tiene 3 hijos. Fue diputada nacional en 2 períodos consecutivos: 1997-2001 y 2001-2005. No descarta volver a ocupar una banca en el Congreso, pero subraya que “hoy el ejemplo es poder vivir de otra cosa y no necesariamente del Estado y poder recorrer el país y conversar con la gente”.
Tiene los ojos casi rasgados producto de una parálisis casi total que sufrió en 1984. El mismo año en el que murió trágicamente su madre: le explotó una garrafa en la cara y falleció luego de 3 días de agonía.
La actual secretaria general de la UCR recibió a El Diario de la República en las oficinas del Comité Nacional, en Capital Federal, para una entrevista exclusiva.
En la charla, entre otros temas, explica su posición ante la encrucijada en la que se encuentra el radicalismo de cara a las próximas elecciones; pone énfasis en la necesidad de renovar la forma de hacer política; es autocrítica sobre el papel de su partido en los últimos años y sobre todo cuando le tocó gobernar; se muestra convencida de que Néstor y Cristina Kirchner “tienen un proyecto o un contrato matrimonial estructurado en torno al ejercicio del poder”.
Lo dice ella, pero la sensación que transmite al recorrer su historia política parece refrendarlo: “Soy una buena persona y con una gran capacidad de trabajo”.

— Alberto Trombetta: ¿Cómo define esta etapa institucional del país?
— Margarita Stolbizer: La verdad es que trato de tener una mirada positiva y afirmativa de la etapa institucional, más allá de que tengo una mirada crítica respecto de cual es la actitud que el Presidente de la Nación tiene con relación al proceso. Un presidente que tiene una concepción del poder concentrada, hegemónica, ilimitada prácticamente, pero sin embargo creo que hay un tiempo que hoy está favoreciendo un replanteo del sistema de partidos políticos. El Presidente tiene una actitud de desmantelamiento de los partidos tradicionales y creo que a esto hay que ir incorporándole también una mirada crítica y autocrítica de lo que han sido los últimos años, fundamentalmente desde el 2001 hasta ahora, en el que uno tiene que registrar el colapso del sistema tradicional de partidos políticos y adaptarse a esto también. Yo no creo que se pueda seguir haciendo política hoy igual que hace 20 ó 50 años atrás, y por lo tanto, los partidos políticos también tienen que repensarse, desde su discurso, su ubicación, su rol en la sociedad, en la práctica política, que es la forma a través de la cual se relacionan con la sociedad. Pero me da la sensación de que estamos ante una democracia consolidada, reitero que esto es más allá de la voluntad y la actitud que los actores pongan en esto, y abre una buena perspectiva para repensar la política también en otros términos, en tren de recuperar credibilidad y confianza para la política.

— T: El Presidente planteó el fin de la partidocracia como base de sustentación para la Concertación, lo que muchos interpretaron como una manera de darle validez a la cooptación de dirigentes que ha hecho. ¿Qué análisis hace de esta situación?
— S: Lo que diferencia es cuál es la actitud política frente a un estado de situación, lo que yo llamo colapso del sistema tradicional de partidos. El Presidente tiene una actitud permanente de desprecio y denostación de los partidos de la oposición, fundamentalmente del nuestro, pero después tiene una estrategia de cooptación de algunos de los dirigentes de nuestro partido. En definitiva, los dirigentes comienzan a acercarse al Presidente, buenos o malos, en tanto esos dirigentes tributan a su propio proyecto, por lo tanto hay un proyecto de tipo personalista, al que yo a veces agrego proyecto de tipo matrimonial, porque está claro que es un proyecto común de ambos, y en donde me parece que lo que importa es la diferencia entre lo que se dice y en realidad se hace. Se cuestiona a los radicales pero se intenta cooptarlos para sumarlos a su proyecto. Y lo otro es que tiene un discurso que seduce por el lado del progresismo y la centroizquierda, pero se gobierna con una concepción de derecha y conservadora. Y se pacta con unos y otros de acuerdo a la mayor conveniencia para tributar a ese proyecto presidencial.

— T: El Gobierno está sustentado por una situación económica favorable, ¿qué opinión tiene de las demás cuestiones que tienen que ver con la gestión de gobierno como la seguridad, la salud, la educación...?
— S: La primera cuestión es que la situación económica favorable no es una cuestión que se deba a las políticas de gobierno. Hay sin lugar a dudas condiciones económicas favorables externas que favorecen el crecimiento económico argentino a partir de la competitividad de nuestros productos y precios por el tipo de cambio. El Gobierno lo que hace es capitalizar eso. Sin embargo, estamos en un momento en que la Argentina crece de manera sostenida, tiene superávit, pero seguimos teniendo los mismos pobres que teníamos cuando estábamos en crisis y la misma gente que no tiene cloacas y agua potable. Por lo tanto, digamos que ni siquiera en el plano económico la situación es buena. Yo creo que en tanto no haya un mecanismo de distribución más justo y, sobre todo, porque se habla más de la distribución de los recursos que de una forma más justa de conformación del tesoro y de la renta. Mucho se habla de que hay que distribuir de una manera mejor lo que existe, y todos estamos de acuerdo con esto, pero en tanto la masa de recursos se conforme como tributo principal con el IVA que pagan igual los que tienen y los que no tienen y la renta financiera no esté gravada en la Argentina, evidentemente es injusta la conformación de la masa de recursos. Por eso es que nosotros insistimos conque uno de los temas centrales que habría que abordar a nivel estructural es el de una reforma impositiva. Creo que no hay voluntad de hacerla. Creo que a la Argentina le falta discusión de las cuestiones estructurales. Lo otro es una ley de coparticipación, que no es un tema menor cuando uno observa las disparidades geográficas y las desigualdades sociales que genera esa disparidad. Concretamente: a la gente que vive a más de mil kilómetros de distancia, en el Chaco impenetrable o en Formosa, tiene desigualdades sociales con respecto a los que viven en la Capital Federal que son producto de vivir a esa distancia, pero que se profundizan porque no acceden a un reparto de los recursos, que priorice resolver esa situación, porque la verdad es que la masa de recursos termina yendo a pararÉ Solamente para dar algún ejemplo, la provincia de Santa Cruz recibe en el presupuesto de infraestructura solamente 2.400 pesos por habitante y la provincia de Buenos Aires, con los indicadores sociales más altos de déficit de servicios de infraestructura, recibe 120 pesos por habitante. Estamos hablando solamente del presupuesto del Ministerio de Infraestructura. Y de la misma manera sucede cuando se analiza la situación de pobreza en las provincias, sobre todo las del norte grande. Entonces, una ley de coparticipación no es un instrumento que hace a la calidad institucional solamente, sino que es un instrumento que demuestra que en tanto no exista, los recursos manejados de manera concentrada sirven para cooptar voluntades y profundizan la situación de desigualdad que tiene la gente que no accede a un reparto más justo.

— T: Y la brecha entre ricos y pobres se ensancha cada vez más.
— S: Es el dato más demostrativo del porqué en un momento en que la Argentina crece de manera sostenida, si se agranda la brecha de desigualdad, es que evidentemente las cosas no están bien. Entonces no sirve conformarse tomando uno de los índices como si eso fuera la verdad revelada o un estado de situación que no es el que se está viviendo.

— T: Usted reside en la provincia de Buenos Aires, ¿cómo vive el crecimiento de la inseguridad?
— S: Fundamentalmente el problema se acrecienta cuando no hay soluciones. En la provincia de Buenos Aires el Partido Justicialista gobierna, malgobierna, desde hace 20 años, y ha tenido idas y vueltas, políticas erráticas, tan tan disímiles que ha tenido a (Aldo) Rico como ministro de Justicia y a (Juan Pablo) Juampi Cafiero como ministro de Justicia (N de la R: Rico fue ministro de Seguridad y no de Justicia). O no se acierta o lo que ha ocurrido con (León) Arslanian, por ejemplo, que es una máquina de sacar reformas y todas son un fracaso más que se suman a los fracasos anteriores. A esto agrego situaciones estructurales y críticas en la provincia que es la corrupción enquistada en las estructuras de poder y la ineficacia que demuestran las estructuras que tienen a su cargo la cuestión de la seguridad.

— T: ¿Qué opina del proceso que se vivió en el INDEC?
— S: Lo veo con mucha preocupación. Hacia adentro creo que es claramente un atropello y un intento de manipulación y hacia fuera es lo que le hace perder a la Argentina certezas y credibilidad. Esto no es una cuestión menor porque también repercute en la capacidad de crédito que la Argentina tenga para generar inversiones, para atraer, para que la gente pueda guardar sus recursos. Y uno no puede confiar mínimamente en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). La verdad es que ahora que el índice ha salido, la verdad es que el índice es un índice verdadero y lo que está marcando es bueno, pero el problema es que no sería un índice comparable con todos los anteriores porque se ha hecho con mediciones distintas. Lo que uno tiene que preparar para resolver es esto, es decir: estamos en condiciones de cambiar pero no intentemos manipular los instrumentos para poder ponerlos en distintas oportunidades al servicio de quien los hace.

— T: Lo que queda claro es que el INDEC ha manipulado la ponderación de determinados productos y ha cambiado los comercios que se venían monitoreando.
— S: Por eso digo: sinceremos esa situación y digamos que de aquí en adelante los parámetros de medición van a ser éstos. No pretendamos comparar este índice con el de hace un año atrás que se hacía con instrumentos distintos.

— T: ¿Cómo imagina el escenario electoral próximo?
— S: Por un lado creo que hay final abierto, sobre todo para la oposición, porque no se sabe demasiado bien cómo se va a estructurar esa mitad que no es oficialista. Yo insisto mucho conque si uno tuviera que graficar, hay una mitad que tiene más o menos disposición para acompañar el proyecto y una mitad que no, que es oposición. Creo que el final abierto está en este lugar que es donde no se ha podido vertebrar sinceramente una oposición que no necesariamente tiene que ir junta a competir electoralmente, pero lo que tiene que tener es la fortaleza de poder representar a todo lo que no está enfrente, frenar cualquier intento de cooptación de los que están enfrente. Y hoy nosotros tenemos el gran problema de la gente que quiere cruzarse de vereda porque no encuentra acá una expectativa y una alternativa. La verdad es que no le puedo echar toda la culpa a todos los que están mirando una salida, una alternativa por el otro lado.

— T: Para esa mitad que está en el oficialismo, ¿cree que es lo mismo la candidatura de Néstor Kirchner que la de Cristina Kirchner?
— S: Para mí es lo mismo. Para el que lo mida en términos de encuesta, sí, está bien, él mide 2 puntos, 5 puntos más o menos, pero creo que son exactamente lo mismo en término de proyecto político y proyecto de poder. Por eso decía antes que siento que tienen un proyecto o un contrato matrimonial estructurado en torno al ejercicio del poder y que nada va a cambiar. Nadie puede pensar que nada vinculado con las cosas buenas o con las malas que se pueden estar haciendo, pueda haber ni un atisbo de diferenciación.

— T: ¿Quién cree que se va a presentar finalmente de los dos?
— S: Creo que ella, pero lo digo hace tiempo y no por las novedades de los últimos días. Hace tiempo que veo que se viene preparando para eso, creo que forma parte de un proyecto de alternancia entre ellos mismos, porque es esta concepción de poder tan poco democrática que ellos tienen, que son de aquéllos que creen que la alternancia no es con otro partido político sino entre ellos mismos.

— T: ¿Qué concepto tiene de Cristina Fernández de Kirchner?
— S: El mejor en términos de que es una mujer que está capacitada, que tiene una gran capacidad de trabajo, que es inteligente y que es una buena militante. La verdad es que con ella tengo las mismas discrepancias que con su marido, porque en definitiva creo que ella no va a ejercer el poder para favorecer la posición de las mujeres en el ejercicio del poder, no lo va a ejercer para democratizar el poder, para transparentarlo, sino que lo va a ejercer de la misma manera que su marido.

— T: ¿Cree que va a jugar en contra, que la gente va a tener en cuenta el hecho de que Cristina Kirchner haya sido elegida como senadora bonaerense y que nunca haya trabajado en ese sentido?
— S: Lamentablemente creo que no. A mi juicio creo que esto debería ser mucho más importante en la definición del voto de lo que es. El año pasado ocurrió que ella sin ser de la provincia de Buenos Aires fuera elegida y con un margen de votos realmente importante para representar los intereses de la provincia, de lo que después se olvidó cuando llegó al Senado. Pero tampoco nos olvidemos, y sobre eso yo presenté una demanda judicial porque el justicialismo se presentaba con dos alternativas distintas y por lo tanto ella iba por un lado y Chiche Duhalde por el otro, lo que en definitiva eran dos versiones del Partido Justicialista que alteraba el espíritu de la Constitución que dice que dos partidos políticos deben distribuirse los representantes en el Senado. Sin embargo la gente no le dio demasiada importancia a estas dos cuestiones y las terminó acompañando. Por lo tanto, esto no creo que vaya a tener demasiado impacto en el votante. Esto lamentablemente es así y siento que estamos en una etapa parecida a la anterior, a la reelección de (Carlos) Menem, en la cual, las denuncias que nosotros hacíamos respecto de todo lo que estaba ocurriendo en ese momento en el Gobierno fueran suficientemente fuerte como para que incidieran en el voto de la gente, pero la gente votó por su tranquilidad económica, por su bolsillo.

— T: Que la gente vote pensando en lo económico solamente, ¿no está hablando mal de la sociedad frente al acto de votar?
— S: Según como se mire. La verdad es que siento que la sociedad ha sido víctima de procesos de inestabilidad económica y política tan grandes, de las cuales los radicales deberíamos sentirnos muy responsables, y por lo tanto no está mal que la gente vote al que cree que le da alguna tranquilidad económica. Muchas veces se vota por la creencia de que está bien o va a estar mejor y no porque efectivamente lo esté. Y no es malo que haya un gobierno que genere esperanzas, expectativas y que genere tranquilidad. Sobre todo lo digo porque la gente sufrió mucho los períodos en los cuales se quedaban con sus ahorros y en esto me hago cargo de la parte que nos toca a los radicales porque fue justamente en nuestro gobierno y en ese sentido no creo que esté mal. No me parece que haya que abrir un juicio crítico contra la gente que vota movilizada por eso.

— T: ¿Cree que el radicalismo puede recuperar el protagonismo histórico que ha tenido?
— S: En tanto en el partido sus dirigentes, su estructura orgánica, sus cuadros militantes no tengan la voluntad de producir los cambios que hay que producir, no se sale de la crisis. De las crisis se sale, en cualquier lugar del mundo y en cualquier tiempo, cambiando. Y si uno no tiene voluntad de cambiar, que es lo que ha ocurrido con nuestro partido, no se va a salir de esta situación. Por eso lo que nosotros planteamos es que tiene que haber un cambio, una renovación tan fuerte, no sólo en las personas sino también en la práctica política, en el lenguaje, en lo discursivo, en las preocupaciones que uno demuestra tener a la gente, en la capacidad de generar credibilidad y esperanza. En tanto nosotros no seamos capaces de modificar muchas cuestiones del partido y poder transmitir a la gente que nos preocupan más ellos que nuestra propia interna, no nos vamos a recuperar.

— T: El radicalismo está dividido en tres sectores: el vinculado al oficialismo, el que simpatiza con Lavagna y otro que no quiere ni lo uno ni lo otro, quizás encabezado por usted. ¿Ustedes piden libertad de acción?
— S: Primero que nada nosotros tenemos que analizar a qué situación llegamos. Nosotros siempre planteamos que el radicalismo debía definir sus propios candidatos y después buscar una coalición política. Yo no estoy en contra de buscar una coalición política, pero lo que no se puede es ir diciendo que no tenemos candidato. Eso es un error terrible, es como si un jefe militar fuera a la guerra diciendo que tiene menos soldados que el enemigo. Creo que así uno va a la derrota, es un error estratégico tremendo. En un partido como el nuestro, con tanta historia y con tantos dirigentes tan formados, capacitados y probados en términos de gestión, el radicalismo debe decir no tengo uno sino tengo veinte dirigentes que son mejores que Kirchner, por ejemplo, y mejor que Duhalde. Después busco una coalición y si tengo que ceder el término de una fórmula lo cedo, pero no voy a la debilidad ésta de salir a buscar un candidato diciendo que no tengo. Esta es la situación a la que han llevado al partido. Entonces es muy difícil que los 20 que yo dije antes que podían ser los candidatos a Presidente, que de hecho los hay y los he nombrado siempre...

— T: Nómbreme algunos.
— S: Rodolfo Terragno, Ernesto Sanz, Fernando Chironi, Angel Rozas, Gerardo Morales y puedo seguir, pero son no menos de una docena. Cualquiera de ellos está en condiciones de representar al partido porque tiene capacidad de gestión y formación hoy, más de la que tenía Kirchner cuando fue electo Presidente. ¿Por qué el radicalismo no lo puede tener? Ahora, han llevado al partido a una situación debilidad tan extrema, que es haber quedado enchastrado en que cualquiera de ellos puede ser compañero de fórmula de Lavagna o de Kirchner, porque (Julio) Cobos (N de la R: gobernador de Mendoza) podría ser otro candidato como cualquiera de los gobernadores; reitero que Kirchner vino a ser presidente de estar gobernando una provincia que representa el 0,5 de la población. Por lo tanto porqué no puede ser cualquiera de nosotros. Hoy es muy difícil remontar esa cuesta, una vez que el presidente del partido dijo: “Mi partido no tiene candidato”, ¿cómo hace cualquiera para decir yo quiero, yo puedo ser? Yo lo que planteo es que ante la dificultad de disciplinar al partido, porque hoy la conducción nacional perdió la capacidad disciplinadora, hoy tenemos cinco gobernadores que van a acompañar a Kirchner en la candidatura; entonces es muy difícil hoy pensar que cualquier candidato que surja, llámese Lavagna o Kirchner, discipline. Hay un mayor nivel de gente que está dispuesta a no acatar la decisión del partido, entonces de qué sirve que el partido proclame una fórmula si después no va a tener acatamiento. Y el acatamiento no es porque Margarita diga o no, acompañe o no, sino porque los votantes del radicalismo ya demostraron en el 2003 que si la decisión de la estructura orgánica del partido no los representa votan otra cosa. Y la paradoja es que cuando votan otra cosa como en el 2003 no se van al justicialismo sino que votaron a (Elisa) Carrió y a (Ricardo) López Murphy, y nosotros deberíamos hoy haber intentado recuperar esa gran masa de votantes, no recuperar a Carrió y López Murphy, sino a los votantes que se fueron a votar a esas dos alternativas porque eran las que reflejaban más la política como comportamiento ético, fundamentalmente. Nosotros hoy podemos tomar la decisión orgánica que querramos que no hay ninguna garantía del nivel de acatamiento que eso vaya a tener por abajo. Digo: antes de llegar a eso, tomar una decisión que después nadie acate, me parece que lo mejor es decir que por lo menos el radicalismo de cada provincia defina sus propias estrategias y su política de alianzas sin tener que estar atados a una decisión nacional que por abajo no tiene, me da la impresión, acompañamiento.

— T: ¿Esta alternativa qué grado de aceptación tiene entre los dirigentes, sobre todo del interior?
— S: Estoy convencidísima de que nuestra posición es la que tiene mayor acompañamiento en los cuadros militantes, de votantes y afiliados. Pero lamentablemente dentro de lo que es la superestructura burocrática del partido tiene poco, porque en este partido lo que ha ocurrido en los últimos tiempos es que muchos prefieren... ¿Por qué se toman este tipo de decisiones como las de acompañar a Kirchner o Lavagna?, porque hay una vocación orgánica dentro del partido que se inclina más por conseguir las bancas de legisladores, para cada uno estar sentado en esos lugares, y no en la vocación de representar y recuperar al partido. Por eso todos terminan estando en esos lugares. Yo en el último plenario del Comité les dije que los senadores nacionales, los diputados nacionales, ninguno es capaz de decir: “Yo quisiera tener el honor de representar al partido”. No, todos se lavan las manos y dicen que el partido no tiene candidatos. Es bastante inconcebible.

— T: ¿Se siente cercana a alguien de los que hoy están en el escenario político?
— S: Primera cuestión: de ninguna manera yo pienso que mi opción sea por fuera del radicalismo. Siempre lo pienso como radical, y a los que me hacen terrorismo interno diciendo que me voy al ARI que se vayan olvidando porque eso no existe como posibilidad. Yo sí creo en la necesidad de construir una alternativa política en la Argentina que sea honestamente de centroizquierda y por eso he militado durante mucho tiempo en lo que era el Grupo Rosario, el Encuentro Nacional por la Soberanía Popular, donde siento que tengo mayor confluencia con organizaciones sociales o con organizaciones políticas como el socialismo que con otras. Estas son construcciones de largo alcance, que no son fáciles, porque son construcciones que se hacen desde la diversidad, desde tener orígenes distintos, pero reconociendo esto que decía antes que es el colapso del sistema de partidos tradicionales y la necesidad de construir alternativas políticas distintas.

— T: ¿Dónde se ve en el futuro?
— S: La verdad es que no descarto alguna vez volver al Congreso, pero yo fui diputada durante 8 años y la verdad es que haber permanecido en la Cámara de Diputados era justamente una posición contradictoria con lo que es mi discurso y mi pensamiento. Si yo estoy demandando a la cantidad de dirigentes de mi partido y de otros, porque en el justicialismo pasa lo mismo, eligen la tranquilidad de los cómodos sillones del Parlamento en lugar de salir a recorrer el país para construir una alternativa, la verdad es que no podría haber aceptado.

— T: Es decir que se siente preparada para cumplir un rol ejecutivo.
— S: No por el rol. Yo creo en la necesidad de que la política vaya reconstruyendo liderazgos que orienten la conducta y el pensamiento de las generaciones más jóvenes, y me parece que esas cosas se hacen también con ejemplos de conducta. Y hoy el ejemplo es poder vivir de otra cosa y no necesariamente del Estado y poder recorrer y conversar con la gente, y tener eso, y no estar sentada... ¡Ojo! no descalifico la actividad, todo lo contrario, yo fui 8 años diputada y para mí fue un altísimo honor haber sido. Pero la verdad es que para mí no daba para que yo volviera a ser legisladora. No descarto estar nuevamente ahí. Todos saben además que yo quise ser candidata a senadora en la última oportunidad y muchos dirigentes del partido decidieron correrme del lugar para que sea (Luis) Brandoni el candidato, con los resultados que todos conocen.

— T: ¿Le duele eso todavía?
— S: Me dolió mucho en el momento, pero hoy ya lo superé. Pero creo que eso le hizo mucho daño al radicalismo, porque un partido que elige a un candidato porque sale en la televisión es un partido que no tiene proyecto en realidad. Creo que se nos ha hecho perder muchísimo tiempo porque nosotros hubiéramos abonado un camino que habíamos iniciado en el 2003 y que la gente hoy reconocería con más facilidad, aunque no hubiéramos ganado la candidatura porque de hecho las condiciones eran muy complejas.

— T: Sé que está abocada a seguir la carrera deportiva de sus hijos, ¿la gratifica eso?
— S: (Risas) Sí, mucho. Me encanta. Creo que todos tenemos que tener un cable a tierra con algo, y hay gente que le gusta ir al cine y al teatro, y a mí me gusta ir a ver los partidos de básquet, no sólo los de mis hijos sino que a veces voy con ellos a ver otros partidos. Me gusta la actividad deportiva en general, pero a eso agrego hoy que al jugar ellos para mí tiene un mayor aditamento.

— T: ¿Cómo se autodefine?
— S: Es bastante difícil. Podría decir que soy una buena persona y con una gran capacidad de trabajo.

1 Comments:

  • At 11:32 p. m., Blogger Unknown said…

    CARTA ABIERTA A LOS/LAS CANDIDATOS/AS

    A Ud. Sa candidata le preguntamos qué POLÍTICAS DE ESTADO nos propone para los siguientes temas:

    TRATA HUMANA – Argentina es uno de los países del continente en donde más ha crecido la trata interna de mujeres y niñas en el último quinquenio.

    ¿Cómo frenará este flagelo? ¿Cómo asistirá a las víctimas de la Trata?

    VIOLENCIAS DE GENERO – Las víctimas de los distintos tipos de violencia tienen grandes dificultades en el acceso a la justicia. Las juezas reclaman políticas públicas de prevención del delito y de asistencia a las víctimas (médica, psicológica, jurídica, refugios). ¿Qué políticas y recursos públicos propone para intervenir en estos delitos aberrantes?

    EQUIDAD Y TRANSPARENCIA – La corrupción afecta diferenciadamente a mujeres y varones. Por ejemplo, los derechos de las mujeres se ven gravemente afectados por la incorrecta ejecución de fondos destinados a programas específicos para mujeres.

    ¿ En qué medidas ha pensado para impedir episodios de corrupción y que aporten transparencia y acceso a la información?

    Son preguntas esperanzadas.
    Esperamos fervientemente respuestas a:

    Ema Cibotti, Presidenta Monique Altschul, Directora
    Fundación Mujeres en Igualdad
    generoycorrupcion@gmail.com
    http://www.mujeresenigualdad.org.ar

    Adhesiones
    Angeles Anchou - Lic Ciencia Política, UBA; Beatriz Arza -Defensora del Pueblo del Partido de Gral Pueyrredón; Dora Barrancos; María Elena Beltrán; Clelia Bercovich; Analía Bernardo; Susana Cafaro; Sara Cánepa – abogada; Meyi Carrazza – CEIM Gualeguaychu; Sandra Chaher – presidenta Artemisa Comunicación; Dra. Alejandra Ciriza - Investigadora Independiente - CONICET - Unidad Sociedad Política y Género- INCIHUSA; Guadalupe Cuneo Gerente de proyectos Sustentable SRL; Gladys Daverio - Abogada; Cristina De Ciervo - Coordinadora Grupo de Trabajo de Genero - Plan Estrategico Ciudad de Buenos Aires; Lic. Carola Diamondstein - Psicóloga; Estela Díaz; María Herminia Di Liscia, Instituto Interdisciplinario de Estudios de la Mujer, Univ. Nac. de La Pampa; Graciela Di Marco -Directora - Centro de Estudios sobre Democratización y Derechos Humanos -CEDEHU - Escuela de Posgrado - UNSAM; Alejandra Dominguez – Servicio a la Accion Popular - SEAP Cordoba; Alberto Doratti – Radio del Pueblo, Gualeguaychu; Lic. Evangelina Dorola – socióloga - Agenda de las Mujeres; Cristina Erbaro - Docente Carrera de Sociología - UBA; Nidia Fernandez, Programa Interdisciplinario de Estudios de Mujer y Genero - Univ. Nac. Cordoba; Mabel Filippini – CEASOL; Susana Finkelstein (DIMA); Catalina Fratalocchi; Susana B. Gamba - Fundación Agenda de las Mujeres; Mercedes Giuffré, Mar del Plata; Lic. Susana Goldberg – psicologa – violencia de género; Claudia Groisman - psicologa clinica /sexologa clinica; María Teresa Gutiérrez- CEIM San Nicolás; Hilda M Herzer - Prof.Titular - Instituto de Investigaciones Gino Germani- Facultad de Ciencias Sociales – UBA; Alberto Ilieff; Julieta Imberti - Presidenta de EDUPAS ; Inés Izaguirre - Profesora Consulta UBA - Miembro Directivo APDH - Instituto de Investigaciones "Gino Germani" - Facultad de Ciencias Sociales; Elizabeth Jelin; Arqta. Laura E. Kalinski - Coordinadora Proyecto ENMMUNI; Beatriz Kohen; Griselda Lassaga; Cecilia Lipszyc - Presidenta Asociacion de Especialista universitarias en estudios de la mujer; Liliana Lopez - Co-Coordinadora de la Comision Adulto/a Mayor- Hacia la Cuarta Edad- CCSC-MRECIC; Graciela Maglie; Lic. Diana Isabel Malaccorto - General Roca, Río Negro; Prof. Mónica Marsal, La Pampa; Lic. Ceciclia Mauri – psicologa – violencia de género; Maria Elena Naddeo – Dialogo por Buenos Aires – CDNNYA; Lic.Ester Nani - Psicóloga; Susana Méndez; Dra. Nelly Minyersky; Liliana Mizrahi - psicologa y escritora; Beatriz Noceti - CEPRU; Susana Perez Gallart- CoPresidenta A.P.D.H. - Comisión "La mujer y sus Derechos" de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos; Maria Angelica Pivas, jueza;
    Perla Prigoshin - Abogada de Familia especializada en Genero y Salud Reproductiva - Presidenta de la Fundacion Unos con Otros; Monica Prunell - medica Lilia Puig; Lic Gabriela A. Ramos - Docente e investigadora UBA-UNSAM - Capacitadora en Educación Sexual-CePA-Ministerio de Educación Nación; Lic. Cristina Reges – Estudios de Genero – Migraciones; Liliana Rivarola - Equipo Género – Servicio Habitacional y de Acción Social; Maria Rosa Rivero - Especialista en Violencia hacia la Mujer - Presidenta de AADIF; Mónica Rosenfeld - Área Género, Sociedad y Polticas - FLACSO; Rafaela Sánchez; Myrtha Schalom; Gloria Schuster - CLADEM ARGENTINA; Susana Stilman – Mujeres Trabajando; María Luisa Storani – Centro de la Mujer – CEDEM San Fernando; Sara Torres – CATW Argentina; Susana Torres Molina - Investigadora, dramaturga y directora teatral; Coca Trillini - CDD/BA/ARG Adriana Vaghi - CEUR / CONICET; Leonor Vain - abogada; Rev. Judith VanOsdol - Coordinadora Continental - Pastoral de Mujeres y Justicia de Género - Consejo Latino- Americano de Iglesias, CLAI;

     

Publicar un comentario

<< Home